ME SIRVIÓ MUCHO ENTENDER EL MOODBOARD, HACERLO Y VER CÓMO ESTABA RELACIONADO CON MI ESTILO.
Llegué pensando que me faltaba algo en mi forma de vestir, no sabía qué, pero en un mundo lleno de comparaciones, me veía sosa y aburrida, hoy puedo ver que tenía cierta desconexión con mi armario, que me ponía ropa, pero que hablaba más de la comodidad de mi día a día que de quien soy yo realmente. Hoy me voy sabiendo que la ropa también habla, me voy consciente del armario que tengo, y de lo que quiero comunicar, hoy me voy más feliz porque por fin entiendo mi armario y cómo me quiero presentar al mundo.













